De dónde son las lentejas pardinas

lentejas pardinas

La lenteja, íntimamente relacionada con la gastronomía tradicional española.  De las legumbres de mayor consumo. Lo cierto es que existen muchas variedades de lentejas y la pardina es una de las más populares.

Pero, además, de las más accesibles y muy sencillas de cocina, de un sabor único, de una textura muy suave y exquisita. Ahora bien, se distingue la lenteja en varios grupos, las hay negras, amarillas, rojas, pardas y verdes, a cuyo grupo pertenecen las verdinas, como la rubia de La Armuña, o la de Puy.

Algo que hoy en día se puede acceder de forma muy fácil es la compra online de productos gourmet, con esta gran facilidad podemos comprar desde cualquier parte este tipo de productos por ello en este artículo hablaremos en detalle de la lenteja pardina.

Qué es la lenteja pardina

Esta leguminosa es una lenteja pequeña, de entre 3 y 5 milímetros. De piel marrón rojizo y el de su albumen es de color amarillo. De ahí su nombre. Esta legumbre seca es especialmente rica en hidratos de carbono, hierro y magnesio.

La lenteja pardina también puede denominarse lenteja pardiña, lenteja parda, francesa o francesilla. Las lentejas pardinas son especialmente apetecibles en la preparación de ensaladas, bien combinadas con pastas y sobre todo para los más exquisitos platos característicos de la cocina mediterránea.

La versatilidad de esta lenteja pardina radica en que con la cocción aún queda entera, conservando toda su integridad y sabor. Puesto que no se deshace ni suelta la piel una vez cocida. Aunque si bien no es del todo recomendable, las lentejas pardinas se pueden hervir sin necesidad de una previa hidratación por remojo.

Características físicas de la lenteja pardina

Entonces, la lenteja pardina es una lenteja parda o de color marrón.  A veces también llamada francesa sobre todo fuera de España. Por lo general, para poder diferenciarla de las lentejas amarillas y rojas más comunes a la cocina asiática.

Aunque en España, es mucho más frecuente que se llamen francesas a las que son de variedades verdes. En algunas zonas de se le conoce como lenteja franciscana. Pertenecen a la denominación lens culinaris, variante variabilis. Es la semilla comestible de la planta del mismo nombre.

Procede del lantín lenticŭla. En síntesis, se asocia a su característica forma de lente, ligeramente circular y abombada en el centro. La lenteja pardina se distingue principalmente de la castellana genérica, de mayor tamaño y de color verde ligeramente más claro.

Cocción de la lenteja pardina

La piel marrón de la lenteja pardina es muy fina y como ya hemos comentado no requiere de remojo previo para cocinarlas. Sin embargo, se recomienda remojarlas por un par de horas para reducir el tiempo de cocción. Además de hacerlas más digestivas. Salvo en el caso de sobre cocciones exageradas, la lenteja pardina no se deshace. Del mismo modo, conserva la piel y ofrece una textura fina ligeramente mantecosa que resulta muy agradable.

Cultivos y producción de la lenteja pardina

Se cree que las primeras lentejas nacieron en zonas del actual Oriente Próximo, y ya eran un alimento muy apreciado por las antiguas civilizaciones. Incluso, llegaron a tener un cierto valor místico.

Como cultivo, destaca por adaptarse a todo tipo de terrenos que son especialmente áridos. De ahí que resiste muy bien los periodos de sequía, las temperaturas altas extremas y las fuertes heladas nocturnas.

En general, es un cultivo muy productivo, que además protege y beneficia al propio suelo. De ahí que se considera como una alternativa sostenible al cereal. En España, la lenteja pardina se cultiva prácticamente en todo el país.

Ahora bien, la producción de mayor calidad se desarrolla en Castilla y León, bajo el sello de calidad Indicación Geográfica Protegida I.G.P. Lenteja de Tierra de Campos.

En síntesis, las zonas de cultivo se extienden a lo largo de las provincias de León, Palencia, Valladolid y Zamora, garantizando la trazabilidad. Pero además también hay producción de lenteja pardina en regiones que incluyen zonas de Castilla La Mancha.

Cuál es el valor nutricional de la lenteja pardina

Entre las propiedades nutricionales de la lenteja pardina encontramos el alto contenido en fibra y hierro no hemo. Con un aporte de proteínas vegetales que esta entre 23 y 24 g por cada 100 g de porción en seco.

Entonces, son energéticas ya que su principal macronutriente son los hidratos de carbono. Pero adicionalmente son hidratos de gran calidad. Contribuyen al funcionamiento del proceso digestivo. De ahí que su consumo ayuda a prevenir enfermedades tales como el cáncer de colon. Del mismo modo, liberan energía poco a poco, evitando picos elevados de azúcar en sangre. Una preparación a base de lenteja pardina será muy llenadora.

Además, al valorar los nutrientes de la lenteja pardina una vez cocida, el aporte calórico total disminuye considerablemente. Es decir, pasando de unas 300-310 kcal por cada 100 g de lenteja en seco, a unas 70-75 kcal por 100 de lenteja cocida.

Lo que quiere decir que se integran muy bien en una dieta alimenticia saludable, baja en grasas. Debido a que no contienen colesterol y destacan por su aporte de hierro, potasio, fósforo, folatos, selenio, y vitamina A.

Las lentejas pardinas son ricas en lisina.  Por lo que una dieta equilibrada que incluya este aporte en combinación con otros alimentos, logrará obtener proteínas completas, por ejemplo, con arroz integral, quínoa, y no necesariamente en la misma comida.

En otro menú ejemplar, se acompañas las lentejas pardinas con alimentos ricos en vitamina C, el organismo podrá absorber mejor el hierro de esta legumbre tan potente en nutrientes.

Lo que hace de la lenteja pardina un alimento realmente completo y saludable, fuente de energía, minerales, proteínas vegetales, y fibra. De gran beneficio para un mejor funcionamiento del sistema cardiovascular. Pero, además, con propiedades antioxidantes, excelentes en un régimen de adelgazamiento por ese alto poder saciante.

La lenteja pardina, dado su pequeño tamaño, piel fina y textura cremosa, es un alimento ideal para las personas con digestión delicada, que permite obtener un puré muy fino para dietas en niños y adultos mayores.

Cómo preparar la lenteja pardina

Con la recomendación del proceso de remojo previo, aun cuando es de piel fina, pequeño tamaño y una suave textura suave, la hidratación por una o dos horas facilita su cocción y garantiza una buena digestión. Son muy populares las lentejas pardinas con chorizo, guisadas, con alcachofas y gambones.

Si te apetece preparar unas lentejas, puedes consegur la lenteja pardina en nuestra página web.

Comparte ahora:

Carrito de compra
Call Now Button